Danza Armonizadora - (Téc. E. Noverazco)
LOS CUATRO ANIMALES
En el camino de encontrar nuestra identidad, nuestras raíces y nuestra verdadera esencia, debemos sacar a la luz todo el material ancestral que poseemos y poniendo nuestro cuerpo en movimiento, utilizarlo para que nos ayude a conocernos como integrantes de la especie. Danza Armonizadora® cuenta con muchos trabajos que apuntan a este fin, pero hay uno que específicamente permite acentuar ciertos rasgos y generar respuestas instintivas y psicomotoras. Se trata del trabajo de los Cuatro Animales, que son danzas basadas en la identificación con el Ave,
la Serpiente
, el Tigre y el Hipopótamo. La importancia está dada por el simbolismo que le atribuimos a cada una de ellas, ya que consideramos que cuando un alumno logra desarrollar características de cada uno de estos animales, encuentra la armonía y el equilibrio interior, y es por eso que Los Cuatro Animales son el símbolo que identifica a Danza Armonizadora.
El Ave estimula la fantasía a partir de una realidad, que es nuestro propio cuerpo. Impulsa a la liberación, a la independencia, a la creatividad, a la búsqueda de nuevos horizontes existenciales, hacia la libertad. Poder imaginar un hecho o una situación nos permite ir dándole forma, buscar los medios que nos ayuden a lograrlo y ese es el camino para que luego se materialice. El Ave simboliza también la comunicación, el poder expresar nuestras necesidades, nuestras emociones, salir de nosotros mismos, romper las ataduras y las relaciones simbióticas. Tiene que ver con lo espiritual, con la creencia en algo más trascendente y profundo de la vida, con la fe.
La Serpiente
representa la fuerza psíquica, el fuego interior que motiva y entusiasma. Es un trabajo mental que eleva la identidad psíquica. Tiene que ver con la autovalorización y el reconocimiento de nuestro potencial interno. Es la energía vital que nos lleva a la conquista de todo aquello que necesitamos para sentirnos satisfechos.
Nos hace sentir con derechos y nos da el permiso para disfrutar de lo que nos gusta.
El Tigre estimula la fuerza física, el trabajo concreto, nos lleva a la acción, a vencer los obstáculos y a defendernos. La agresión es productiva, nos lleva a hacer, a enfrentar los conflictos, a reclamar derechos, a sublevarnos frente a las injusticias, a poner límites, nos hace ir hacia afuera y nos conecta con el medio. Uno de los objetivos de esta danza es conocer nuestra agresión y perderle el miedo: saber que la tenemos y la podemos usar para defendernos y manejarla conscientemente, y no que sea ella quién nos maneja a través de actos compulsivos y violentos.
Danza del Hipopótamo simboliza el permiso a sentir, a disfrutar sin culpas de lo logrado, al placer, al descanso, a la sensualidad. Despierta nuestros cinco sentidos y estimula a la expresión de todas nuestras emociones.
Cada danza requiere muchos ejercicios preparatorios, que van llevando al alumno progresivamente hacia el objetivo. A través de este trabajo se estimulan respuestas que tenemos dentro, pero que hemos olvidado, y están conectadas específicamente con lo instintivo, con el cerebro antiguo, con lo ancestral, con todo lo que tenemos registrado desde que
la Humanidad
existe. Es algo que tenemos guardado y que tenemos que estimular para poder rescatar y transformar esos instintos en entusiasmo y pasión por vivir.