ARIES, EN ABRIL DE 2005
Una Nueva Mirada Yo Soy
La palabra “nueva” es Aries. Porque esta energía es de inicio. Nos habla de otra espiral para evolucionar.
En el contexto de nuestra vida, que es nuestro peregrinar, tenemos metas, sueños, intuiciones, ideas, aspiraciones... como queramos llamarle. Y hacia allá vamos, seamos concientes o no, estemos equilibrados o no.
Y hago incapié en el “o no”, porque es real que como pensamos en nuestra mente, como sentimos en nuestro corazón, como actuamos en la vida, así somos, por decisión conciente o dejándonos llevar por el afuera. Lo cierto es que deberemos afrontar las consecuencias de nuestras decisiones.
Cuando hablamos de camino, tenemos la idea de algo lineal. En realidad, en el Universo, no hay rectas, sino curvas. De ahí las consabidas frases “círculo vicioso”, “dar vueltas en círculo”, “otra vez estoy en el mismo punto”, “esto ya lo viví y no lo quiero”
Aries nos da la oportunidad de iniciar algo nuevo tanto adentro como afuera. Es ese punto de inflexión, en el que repetimos el círculo, o iniciamos el espiral, que será otro círculo pero en ascensión.
La energía es corta, breve, decisiva, activa, vital, unilateral, desordena, irrumpe, rompe un orden, nace.
No quiero hablar mucho más, deseo detenerme en este punto, que es lo importante en Aries. Porque este Momento Santo de decisión, tiene que ver con lo que planetariamente está sucediendo en la Era de Acuario y es que si repito, si ya está, si imito, si comparo, si respondo al miedo, la culpa o lo que se espera de mi... no es lo que debo hacer. Lo que viene, está increado, por lo tanto no manifestado.
... y la Era de Acuario es salto a lo nuevo y conciencia de grupo.
El salto a lo nuevo es vacío, incertidumbre, vértigo, interrogante.
La conciencia de grupo es confianza, afirmación, estima, aceptación, entrega, honestidad y reverencia al Yo Soy personal y de cada uno de los integrantes, unidos por hilos invisibles a la Conciencia Eterna.
Todo esto depende de ese punto de inflexión en Aries.
Y como siempre, el Universo nos reverencia, pues Mercurio, el planeta que tiene que ver con nuestra mente, la comunicación, los vínculos, se pone retrógrado en Aries, para ayudarnos a hacer el trabajo interno de ¿hacia adonde...? ¿hacia la repetición de lo conocido, el círculo, que es lo seguro, o hacia lo nuevo, el espiral, que...
¿...?
Lo que sigue, es la reflexión, tomado de la mano de Dios, como cada uno lo siente o vea.
Hasta el próximo encuentro, Almas...