TAURO EN MAYO DE 2005
Un desafío a todo nivel
Tauro es una de los cuatro portales de
la Astrología
, la cruz a la que corresponde, está representada por los cuatro Arcángeles, por lo cuatro Evangelistas y por las cuatro constelaciones fijas del zodíaco: Tauro, Escorpio, Leo y Acuario. Y es de todas las constelaciones, la que en mayor grado nos conecta con la sacralidad de la materia, tema que ha sido siempre confuso y mueve a distorsiones y polémicas.
Al hablar de Tauro, nos expresamos en términos de posesiones, dinero y pertenencias, en un sentido que a través de los siglos ha sido motivo de poder para dominar y reinar. Esta constelación genera una alquimia, que no se ve a simple vista. Alquimia que se da a través de un proceso interno lento, repetitivo y desgastante si se quiere, hasta que tiene la certeza de encontrarse con la joya que debe dar lugar a lo vincular, en un crecimiento existencial y esencial.
La idea sustentada durante siglos sobre la pesadez o densidad de la materia que revestimos, nos tiene sumidos en el olvido de lo que somos, como energía eterna, y sólo con grandes esfuerzos consigue el alma iluminar los senderos largos de su lejano pasado. En nuestras células, está gran parte de la respuesta a nuestros cuestionamientos.
La materia es sagrada, y tanto, que nuestra oportunidad de crecimiento y evolución se da cuando estamos en ella. Por lo tanto, la vida, es una gran oportunidad de crecimiento.
El mugido del Toro, animal que representa a este signo, se transforma en el Ohm, mantram sagrado que comunica al ser con
la Energía Creadora
Eterna, y es ahí donde Tauro eleva su vibración al ámbito de lo sagrado, para que todos los hombres, estén en el nivel que estén, reciban esta energía que viene de lo alto.
Tauro nos hace vibrar en el placer de la belleza a través de los sentidos físicos y superiores, que aún el hombre no conoce. Es tan sutil su grado de deleite, que no podemos diferenciar lo ordinario de lo extraordinario.
El planeta que rige a este signo es Venus, que en Mayo transitará en Tauro, por lo que podremos disfrutar de su energía femenina. Si reconocemos la importancia de lo femenino en este fin de ciclo, es esta una oportunidad inefable para hacernos cargo de esta energía no desde lo externo, sino desde lo esencial. Energía imprescindible para que lo sagrado se manifieste. Y la energía taurina, nos da la oportunidad de la manifestación.
Los seres humanos añoramos ascender, ir al cielo, así como anhelamos conectarnos con nuestros cuerpos llamados superiores, pues es un poco lo que históricamente se nos ha enseñado, sin apreciar que todas las sustancias que conocemos y que no conocemos, son creaciones divinas, entre ellas el cuerpo y el planeta.
Todos los tránsitos de este momento nos llevan a preguntarnos ¿porqué estoy aquí? ¿para qué? ¿cuál es mi influencia desde el servicio, para este Planeta maravilloso en el cual vivo? Cuando así nos preguntamos, tenemos la oportunidad de recordar. De recordar quiénes somos.
La Luna Llena
de Mayo, llamada también El Festival de Wesak, es un período propicio para recordar y para re-conectarnos con la energía creadora que somos.