Tres
nuevos
planetas:
Seres,
Caronte
y
Xenia
Plutón
no
sería
un
planeta
A
todos
los
que
me
escribieron
y
llamaron
pidiéndome
opinión
sobre
el
tema,
y
preguntándome
si
iba
a
poner
algo
en
el
sitio,
les
agradezco
profundamente
por
su
confianza
y
estima,
lo
que,
como
siempre
digo,
me
compromete
más
aún
con
mi
trabajo.
Ante
todo,
quiero
aclarar
que
esta
es
la
opinión
de
lo
que
siento
e
intuyo,
haciendo
lo
que
sugiero,
sin
mirar
a
los
costados,
ni
buscar
otras
opiniones,
para
ver
qué
digo.
Respeto
profundamente
la
discusión,
el
análisis
y la
discriminación
de
los
astrónomos,
pues
me
parece
lógico
que
en
la
medida
que
van
creciendo
en
conocimiento,
cambien
ciertas
definiciones,
distribuciones
y
que
ubiquen
a
los
astros
en
nuevas
o
diferentes
categorías.
Ellos
sabrán,
pues
son
los
que
estudian
la
constitución
del
cielo.
Como
astróloga,
siento
que
es
natural
que
el
ser
humano
acceda
al
descubrimiento
de
nuevos
cuerpos
celestes,
debido
a la
evolución
de
su
conciencia.
Esto
es
necesario.
Siempre
fue
así.
El
Sol,
la
Luna,
Mercurio,
Venus,
Marte,
Júpiter
y
Saturno,
son
conocidos,
desde
los
albores
del
descubrimiento
del
manto
celeste.
Luego
aparecen
Urano,
Neptuno
y
Plutón,
de
más
reciente
descubrimiento,
en
la
medida
que
la
humanidad
sintió
dentro
suyo
la
energía
de
la
vibración
que
esos
planetas
emanaban.
Por
ejemplo:
Urano,
que
nos
conecta
con
la
libertad,
igualdad
y
fraternidad,
haciéndonos
romper
órdenes
que
estaban
establecidos
pero
que
no
deseamos
más,
fue
descubierto
en
la
época
de
la
Revolución
Francesa,
en
la
que
el
pueblo
sale
a la
calle
gritando
“Libertad,
Igualdad
y
Fraternidad”
y
(aunque
no
de
la
mejor
manera)
se
rompe
el
orden
de
la
monarquía
que
gobernaba
hasta
ese
momento.
Y
más
adelante
encontramos
en
su
emanación
sus
cualidades
de
creatividad,
inventiva,
intuición,
y
también
elevada
y
científica
mente.
Hacia
mediados
del
siglo
XX,
en
los
preparativos
hacia
la
era
de
Acuario,
también
comenzamos
a
percibir
en
la
emanación
de
Urano
esa
energía
divina,
que
debemos
descubrir
adentro
de
cada
uno
de
nosotros.
Si
pensamos
que
nos
estamos
preparando
para
un
fin
de
ciclo,
que
va
mucho
más
allá
de
un
fin
de
era,
el
darnos
cuenta
de
otras
vibraciones,
me
parece
la
consecuencia
lógica.
Voy
a
poner
un
ejemplo
sencillo,
siguiendo
mi
sentir
respecto
a
que
si
la
Astrología,
no
nos
sirve
para
las
simples
cosas,
no
nos
sirve.
Un
niño
de
dos
años,
cuya
ocupación
perentoria
es
(dando
un
ejemplo
muy
elemental)
aprender
a
manejar
sus
esfínteres,
está
lejos
de
interesarse
por
la
bicicleta,
la
moto,
los
autos,
la
computadora,
etc.
etc.
etc.
Pero
todo
eso
y
muchos
más,
existe!
Más
él
lo
irá
descubriendo
en
la
medida
que
tenga
necesidad
de
acceder
a
ellos,
por
motivaciones
internas,
debido
a su
crecimiento.
Lo
mismo
nos
sucede
a
nosotros
con
el
Cielo.
¿Tres
planetas?
Creo
que
en
su
omnipotencia,
el
hombre
no
puede
darse
cuenta
que
recién
se
está
cuestionando
quién
es…
Que
usa
su
energía
en
su
mínima
expresión
y
que
no
puede
ver
las
cosas
más
allá
de
su
cuerpo
físico,
y
que
además
ni
siquiera
sabe
de
las
miles
de
posibilidades
que
sólo
en
el
cuerpo
físico
aún
debe
descubrir.
¿Qué
si
Plutón
es o
no
planeta?
¿Qué
si
entra
dentro
de
la
descripción
de
planeta
enano
o
no?
Digo
yo,
si
de
pronto
nos
dijeran
que
la
Luna
es
XXXXX…
¿cambiaría
eso
su
influencia
sobre
la
Tierra?
Mi
pensamiento
es…
“bendito
sea
que
tenemos
acceso
al
conocimiento
de
estos
tres
nuevos
cuerpos,
sean
planetas,
o lo
que
sean,
pues
quiere
decir
que
¡estamos
creciendo!
Y
este
contacto
con
nuevas
energías
celestes,
nos
ayudarán
a
seguir
incrementando
nuestra
conciencia
para
que
acontezca
el
nuevo
ciclo
evolutivo”.
Dejemos
a
los
científicos
hacer
su
trabajo
y
conectémonos
desde
nuestra
vibración
más
elevada
al
sentir.
Meditemos.
Agradezcamos.
Estamos
siendo
protagonistas
de
un
proceso
evolutivo,
cada
vez
con
mayor
certeza
¡y
eso
es
lo
importante!
Por
lo
tanto,
entrego,
confío,
acepto
y
agradezco
estar
aquí
y
ahora,
haciendo
lo
posible
por
acceder
a
amar
al
otro
como
a mi
mismo,
a
ser
transparente,
a
expresar
pureza
y
ética
y a
ser
coherente
con
lo
que
pienso,
digo,
hago
y
siento.
Que
no
es
poco.
Y
recordemos
que
el
Universo
nos
reverencia
y
confabula
con
nosotros,
para
ayudarnos
a
Ser…
Hasta
el
próximo
encuentro,
Almas!
María
Ester
Abal
Vella
Astróloga
-
Terapeuta
Floral
http://www.mariaesterabalvella.com.ar