- Sé perfecto
- Actúa sobre seguro
- No seas egoísta
- Atenete al guión
- No expreses tus verdaderos sentimientos.
Estas reglas son habitualmente tácitas, y si bien son inconcientes ejercen una fuerte influencia en los miembros de la familia, ya que terminan formando parte de sus sistemas de creencias, en su vida de adultos.
1- Sé perfecto: Los hijos deben “actuar de cierto modo” para que sus padres se sientan mejor consigo mismos, y den su aprobación.
Sólo a través de esta aprobación es como el hijo puede sentirse querido, llegando a convencerse de que es amado no por lo que “es” sino por lo que “hace”. La exigencia de este tipo de familia hace que sus miembros nunca alcancen el nivel, sean tildados de “malos” o “tontos”, y experimenten una constante sensación de fracaso.
2- Actúa sobre seguro: el miedo al fracaso o al ridículo, hace que en estas familias no exista la espontaneidad, ya que no es bueno correr riesgos. Si me equivoco, ya no puedo ser perfecto.
3- No seas egoísta: En las familias disfuncionales nadie pude satisfacer sus propias necesidades sin ser acusado de egoísta, ya que la consigna es “no seas tú mismo”. Por lo tanto lo que se hace es no permitirle a sus miembros que reconozcan sus propias necesidades y deseos, y cuando pueden hacerlo se llenan de culpa y remordimiento.
4- Atenete al guión: atenerse al guión es “negar”, es no reconocer lo que realmente está pasando en la familia ya que de hacerlo pueden perder el afecto de los otros miembros. Hay un poderoso vínculo que se forma a partir del secreto que todos comparten, pero que nadie se atreve a poner en palabras. Se crean roles familiares a través de los cuales pueden actuarse algunos sentimientos sin que esto genere conflicto, pero el que actúa el rol, obviamente no pude ser él mismo y no se le permite ocupar otro rol en familia.
5- No expreses tus verdaderos sentimientos: la familia necesita mantener bajo control todo lo que pasa dentro de ella, por lo tanto está casi prohibida la libre expresión de los sentimientos. Se considera fuertes a aquellos que no demuestran sus facetas vulnerables y débiles a aquellos que lo hacen.
BIBLIOGRAFIA:
"Querer no es poder", Arnold M. Washton - Donna Boundy