Entrevista a
Juan Scolaris
(38), autor de
este libro
dedicado a la
gente menuda.
¿Cuándo
comenzaste a
escribir y cómo
es que se da la
publicación de
tu primer libro?
Comencé
inventando y
contando cuentos
a mis hijos –se
refiere a Belén
de 10 años y a
Gonzalo de 7-.
Luego de un par
de años les
pregunté si se
los acordaban y
les pedí que
escribieran lo
que se
acordaban. Al
ver cómo
perduraba en sus
mentes, me di
cuenta de que
tenía algo bueno
en mis manos.
Luego me
contacté con una
narradora para
chicos, y al
mostrárselos me
dijo que los
terminara
urgente, que
tenía muchas
ganas de
contarlos. Así
fue que comencé
a escribirlos.
¿A qué jugabas
de chico?
A
la mancha, la
escondida,
Poliladron,
Batman. Pero
jugaba mucho
solo, con
muñecos ó
soldados,
inventando
historias.
¿Qué libros
solías leer en
esa época?
Corazón,
Rayuela, Cuentos
de la Selva, una
colección de
Disney, El tigre
de la Malasia,
Viaje al centro
de la tierra,
Los dos tigres,
tres niñas y un
secreto, La
vuelta al mundo
en 80 días,
entre muchos
otros.
¿Cuál es la
historia en
Cuentos
Protagonistas?
Trata de dos
hermanos que
descubren tener
poderes y con
ello, que son
brujos al igual
que su padre. A
partir de allí,
un sinfín de
aventuras en dos
mundos muy
diferentes pero
formidablemente
combinables.
¿Con qué se
encontrarán
padres y chicos
en este libro?
Una buena excusa
para acercarse y
fortalecer sus
lazos. Afirmarán
la idea de que
es posible un
mundo mejor.
¿Cuáles serían
las diferencias
con los cuentos
tradicionales?
La
particularidad
es que hay
puntos
suspensivos en
el lugar de los
protagonistas
para que cada
papá pueda poner
los nombres de
sus hijos y
hacerlos
protagonistas de
sus cuentos.
¿Cómo es eso de
que tus hijos
fueron tus musas
inspiradoras?
Cuentos
Protagonistas
era de ellos. Yo
les contaba lo
que hacían
Gonzachu o
Belucha y ellos
decían:
“¿Nosotros pa?”,
a lo que yo
contestaba: “No,
ustedes no.
Gonzachu y
Belucha”. Era un
juego muy
divertido que
nos unió y nos
hizo muy
cómplices.
¿Cómo te ayudó
tu trabajo de
docente en la
tarea de
escribir?
Más allá de ser
docente, me
encantan los
chicos y juego
con ellos como
un chico más.
Creo entenderlos
e interpretarlos
mucho. Me pongo
muy fácilmente
en su lugar.
¿En qué se
diferencian los
chicos post
2000, de los del
siglo pasado, en
cuanto a su
manera de
entretenerse,
jugar, captar la
realidad?
Creo que
cambiaron mucho
por fuera, pero
en su interior
siguen siendo
muy parecidos.
Viven muy
acelerados y con
mucha
información que
los hace muy
rápidos y hasta
los hace parecer
mayores. Tienen
mucha
comunicación y
muy lejos los
límites. Tienen
padres que los
escuchan, los
respetan, los
tienen en
cuenta, les
conversan, les
explican.
Laura
Zavoyovski.