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XUL SOLAR
Astrología y arte, una identidad
“Hombre versado en todas las disciplinas, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguajes, de utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista y astrólogo perfecto en la indulgente ironía y en la nerosa amistad, Xul Solar es uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época. Hay mentes que profesan la probidad, otras, la indiscriminada abundancia; la invención caudalosa de Xul Solar no excluye el honesto rigor. Sus pinturas son documentos del mundo ultraterreno, del mundo metafísico en que los dioses toman las formas de la imaginación que los sueña. La apasionada arquitectura, los colores felices, los muchos pormenores circunstanciales, los laberintos, los homúnculos y los ángeles inolvidablemente definen este arte delicado y monumental. El gusto de nuestro tiempo vacila entre el mero agrado lineal, la trascripción emotiva y el realismo con brocha gorda; Xul Solar renueva, a su modo ambicioso que quiere ser modesto, la mística pintura de los que no ven con los ojos físicos en el ambito sagrado de Blake, de Swedenborg, de yoguis y de bardos.” (Buenos Aires 1949)
Con estas palabras describe Jorge Luis Borges, gran escritor, contemporáneo y amigo personal de un artista cuya particular visión del mundo y de los símbolos que representan a sus actores llenó de colores y fantásticas visiones superficies tan diversas como madera, lienzos, e incluso pianos. Nacido el 14 de diciembre de 1887 en San Fernando, provincia de Buenos Aires, Oscar Alejandro Agustín Shulz Solari demostró tempranas inquietudes artísticas que lo llevaron a una temprana edad a conocer Europa y encontrar su propio camino en el mundo del arte. En el Viejo Continente tuvo lugar un encuentro que cambiaría por completo la dirección de la vida del todavía por ese entonces Oscar. Emilio Pettoruti, que por esa época se encontraba en Valencia. Este encuentro encaminó al artista, quien se dedicó, desde ese entonces, casi principalmente a las artes plásticas. Llevó una vida de viajes y autodescubrimiento. Transitó por diversos colegios, uno francés, uno inglés, luego pasó por el Colegio Nacional de Buenos Aires, para terminar su bachillerato en otro colegio privado. Durante un año experimentó el estudio universitario en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, donde intentó Arquitectura, pero luego dejó todo, se compró un piano y comenzó sus estudios de violín. En esos tiempos trabajaría junto a su padre en la Penitenciaría Nacional y luego en la Municipalidad de Buenos Aires.
Sintiéndose intensamente oprimido por el entorno, aislado por los amigos que lo tildaban de poco real, agobiado por el ambiente conformista, decide viajar a Hong Kong, como un viaje romántico que lo llevaría a un lugar no sólo físico, sino mental. Lamentablemente esta ambición no fue posible, y terminó desembarcando en Europa, donde pasaría muchos años, y “atracando” en Francia, donde, luego de un tiempo, su madre y su tía lo acompañarían y se asentarían a las afueras de París. Sus primeras obras, sin fechar ni firmar, datan de 1913, cuando tenía ya 25 años, desde entonces le fue característico el misticismo, la astrología y los símbolos como tema de sus pinturas. Sus influencias eran el cubismo, el dadaísmo y el surrealismo, por lo que fundió estos estilos con sus motivos para crear una mitología y una visión propia que es a la vez universal y barrial, que trasciende los océanos pero que se afirma como identidad latinoamericana, que se expulsa de su propio núcleo de creador de fantasías, pero que es al mismo tiempo nacional y tradicional.
Nota: El Museo Xul Solar, que se encuentra en Laprida 1214, Capital Federal, Buenos Aires, Argentina.
www.xulsolar.org.ar
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