|
FUTURISMO
El
poeta italiano Filippo Tommaso Marinetti (1876-1944)
nació en la ciudad egipcia de Alejandría. En 1909
publica el “Manifiesto Futurista”, proclamando un
nuevo orden, dominado por la máquina, la velocidad y
la ciudad. Según los dichos de alguno de sus
seguidores el futurismo es la liberación del terror
estético que ejercen los museos a la manera de
cementerios desde donde los muertos gobiernan a los
vivos. Marinetti ingresa en el “Partido Fascista” en
1919 y escribe su libro “Futurismo y fascismo” en
1924. Escribió poesías y obras teatrales como “Muñecas
eléctricas” publicada en 1909, llevando los robots a
los escenarios diez años antes de que Karel Čapek
utilizara por primera vez la palabra “robot” en su
obra de teatro.
En su
“Manifiesto Futurista” declara “…cantar el amor al
peligro, la exaltación del movimiento agresivo, el
insomnio nervioso, el paso gimnástico, el salto
peligroso el golpe de puño, la belleza de la
velocidad…”. “Un automóvil de carrera es más bello que
la Victoria de Samotracia”. Según su espíritu, el
futurismo dice que los motivos del arte ya no se
encontraran en la estabilidad de los conceptos sino
“en el coraje, de la audacia y la revuelta”. Los
artistas irán a buscar su inspiración no en los
paisajes o en mujeres desnudas sino en fabricas, en
los aviones, autos, y ciudades.
En 1910
se unen liderados por Marinetti, artistas como los
pintores Luiggi Russolo, Carlo Carrà, Umberto Boccioni, Giacomo
Balla, Gino Severini etc.; el arquitecto Antonio Sant'
Elia, el músico Pratella y el cineasta Ginna. En 1913
fundan la revista "Lacerba". Creen que la primera
guerra mundial destruirá todo y construirán un nuevo
orden en la cultura occidental. Boccioni y el
arquitecto Sant' Elia mueren en la contienda. En los
años 20 se renueva el “Futurismo”, con grupos como “Novecento”.
Los integrantes del nuevo grupo son Pozzo, Dottori,
Dalmonte y otros.
“El
arte representará el movimiento real de la vida
quitando de la obra la línea definida y la forma fija
e inmóvil”. Presentando los cuerpos como si fueran
transparentes colocándolos en forma superpuesta y
repetida para dar la sensación de movimiento y
velocidad como si los objetos se movieran en el
espacio y en el tiempo; representando un animal con
muchas patas o una bailarina con muchas piernas o
brazos. El error del futurismo es que el arte no
puede expresar todo y confunde al errar el medio
pictórico o escultórico por el cinematográfico. Seria
como ahora se trata de mezclar poesía con pintura.
Gotthold Ephraim Lessing concluía en que un arte
decaía cuando se mezclaba con otro. Un paisaje nunca
será música y la música nunca será un cuadro.
“El ojo que ves no es ojo porque tu lo veas; es ojo
porque te ve…” (Antonio Machado)
Arq. Omar Berengeno


|