NOS SOBRAN LOS MOTIVOS
Un lugar que no le falta nada para ser disfrutado.
En el corazón de San Isidro, allí donde se funden el ayer pausado y el hoy del vertiginoso transitar, quienes buscan una salida del gris laberinto de la rutina arrullan sus mediodías y noches al son de los versos de Sabina en este reducto muy especial. Aquí, con una puesta en escena bohemia, teatral, que recuerda a un restó palermitano, entre paredes de intensos azules sueño y rojos pasión, con mobiliario heredado de la abuela y pisos que esconden secretos del siglo pasado, el pequeño salón invita a la confidencia. La propuesta culinaria se abre con una carta de noche que, para entrar en calor arremete, entre otros platos, con Sopa crema de calabaza y puerros con crostines, mascarpone y ciboulette($8) ó Tartare de salmón con crema de palta, y como alternativas más sustanciosas Bondiola de cerdo braseada con puré de cebollas y berenjenas grilladas con miel ($19) ó el Tournedo de lomo con costra de morcillas, ensalada criolla confitada y papas de campo a la provenzal ($20).
Entre los postres el Crumble de frutos rojos con sopa fría de melón y helado de crema ($10) ó el Bavaroise de chocolate con compota de naranjas y jenjibre ($9) invitan al deseo.
Al mediodía la oferta no admite monotonías, la carta se cambia todas las semanas, y tampoco hay lugar para las improvisaciones. Los platos siguen siendo elaborados, pero más livianos, aunque igual de generosos a la hora del compartir. Chaw fan de pollo con almendras ($11), Caponata sobre tostada de campo con jamón crudo y bouquet de verdes con vinagreta de yoghourt ($9). o la sugerencia diaria del chef, todos platos que incluyen la bebida y el café en su valor.
Si el plan es salir de ronda con amigos, el tapeo ($28 p/2) es lo que se impone, especialmente los jueves y domingos a la noche cuando, a partir de las 22hs, hay música en vivo, además de cerveza artesanal y creaciones de la barra. Ofrecen vinos por copa (entre $4 y $8), y una amplia selección de vinos de bodegas boutiques, con nuevos aromas que descubrir.
El ambiente relajado y un servicio atento y discreto lo hacen un buen lugar para ir en pareja o con amigos, además de completar esta alternativa no tan vista por la zona. Sin excusas, ya que “nos sobran los motivos”... para disfrutar.