PARA ARMAR LA VIANDA
La comida para los más chicos debe estar presentada de forma divertida, fácil de manipular y en tamaño de bocadillo, teniendo muy buena aceptación las comidas que puedan comerse con los dedos.
Lo importante a tener en cuenta es que coman variado: proteínas (carnes, pollo), hidratos de carbono (fideos, arroces, papas), grasas (chocolates, galletitas), verduras y especialmente, frutas.
Es importante envolver en film o llevar en espacios distintos, bien separados, las preparaciones calientes y frías o las dulces y las saladas, para evitar que se crucen olores o temperaturas entre sí, desmejorando notablemente sabor, apariencia y textura del alimento. Tenga siempre en cuenta que la vianda será consumida varias horas después de su preparación, por lo cual arme la lunchera justo antes de partir su hijo para la escuela, acortando de esta manera los tiempos de estacionamiento de la comida.
Evite los fritos, ya que con el paso de las horas los productos pierden crocantez y recalentados no vuelven a quedar igual, Acorte los tiempos de cocción, ya que si el alimento será vuelto a calentar puede pasarse de su punto de cocción y quedar incomible. Y por sobre todas las cosas realice una higiene diaria y exhaustiva del equipo de vianda, para evitar la acumulación de restos, malos olores y la proliferación de mohos y bacterias.