Gastronomía
por
TV
"Bajo
la
Lupa"
el
arte
de
evaluar
-
Entrevista
a
Ennio
Carota
y
Rose
Galfione,
sus
conductores.
En
"Bajo
la
lupa",
que
emite
la
señal
Utilísima,
evalúan
el
servicio
de
restaurantes,
desde
la
comida
hasta
el
último
detalle
del
salón.
Duros
en
sus
comentarios
y
críticas,
que
dicen,
pretenden
ser
constructivas,
se
ganan
la
simpatía
y
apatía
de
algunos
dueños
y
clientes.
-¿Cómo
se
definirían?
¿Cómo
críticos
gastronómicos
o lo
suyo
excede
lo
meramente
culinario?
Rose
Galfione
(RG):
Tanto
Ennio
como
yo,
hemos
sido
convocados
a
hacer
Bajo
la
Lupa
por
nuestros
conocimientos
gastronómicos.
Ennio
es
chef
y yo
soy
Lic.
En
RR.PP,
cocinera
profesional
y
sommelier.
Eso
nos
acredita
dentro
del
rol
de
críticos
que
desempeñamos,
pero
al
visitar
un
restó,
hay
otros
factores
a
tener
en
cuenta
que
son
menos
importantes
que
la
comida,
pero
que
no
pueden
estar
desprendidos
de
un
juicio
final.
Aquí
es
cuando
excede
lo
meramente
culinario.
Ennio
Carota
(EC):
Personalmente,
no
me
considero
crítico
gastronómico
porque
mi
profesión
es y
sigue
siendo,
la
de
cocinero.
Pero
justamente,
por
los
años
de
experiencia
acumulada
en
la
preparación
de
alimentos,
me
siento
con
la
suficiente
confianza
de
opinar
sobre
ella
desde
un
punto
de
vista
lo
más
objetivo
posible.
-¿Cuáles
son
los
aspectos
fundamentales
que
tienen
en
cuenta
a la
hora
de
evaluar
un
restaurante
y su
servicio?
EC:
Los
aspectos
que
tengo
en
cuenta
para
evaluar
un
restaurant
son:
la
trayectoria
del
mismo,
las
pretensiones,
el
servicio,
la
calidad,
el
precio,
la
creatividad
y el
producto
final
que
armonice
con
todos
estos
elementos
antes
mencionados.
RG:
En
lo
personal,
lo
más
importante
es
la
comida;
en
segundo
lugar,
el
servicio,
y
por
último,
la
ambientación.
Con
respecto
a la
comida,
el
sabor
es
lo
más
importante,
acompañado
por
su
presentación
y su
creatividad.
El
tiempo
en
que
tarda
un
plato
en
llegar
a la
mesa,
es
un
tema
de
servicio,
que
incluye
el
cómo
llega,
la
forma
en
que
es
servido,
la
atención
del
mozo,
su
cordialidad,
su
educación
y la
habilidad
que
muestra
en
el
momento
de
hacer
sugerencias
o
explicar
un
plato.
En
cuanto
a la
ambientación,
tiene
que
ser
coherente
con
la
propuesta
gastronómica.
Que
el
bodegón
sea
bodegón
y el
lounge
sea
lounge.
Cada
lugar
será
evaluado
en
función
a la
propuesta
que
ofrece.
-¿Cómo
cambió
su
trabajo
a
partir
de
su
aparición
mediática
a
través
de
"Bajo
la
Lupa"?
EC:
Mi
vida,
desde
ese
aspecto,
no
ha
cambiado
ni
va a
cambiar
porque
no
hay
que
creerse
el
cuento,
pero
sin
lugar
a
dudas
somos
formadores
de
opinión,
por
lo
tanto
hay
que
ser
cauteloso
y
objetivo.
RG:
Hay
un
reconocimiento
muy
importante
y
muy
gratificante
por
parte
de
gente
del
medio,
así
como
por
el
televidente
que
siente
que
el
programa
es
instructivo,
informativo
y
hecho
con
toques
de
buen
humor.
Sin
querer
he
pasado
a
ser
una
fuente
de
consulta
calificada
y
reconocida
que
a mi
criterio,
es
más
valioso
que
“ser
conocida”.
-Según
su
experiencia,
¿Cuál
creen
que
es
el
"talón
de
Aquiles"
ó
punto
débil
de
los
restaurantes
en
Argentina?
¿En
qué
deberían
aggiornarse?
RG:
El
punto
débil
de
los
restaurantes
es
“la
trastienda”;
puntualmente,
la
cocina.
No
es
algo
en
lo
que
deben
“aggiornarse”,
sino
PREOCUPARSE.
Hay
algunas
cocinas
que
son
vergonzosas
y no
toman
conciencia
de
la
importancia
de
un
mantenimiento
constante
que
asegure
una
higiene
total
y
absoluta
para
el
cliente
que
lo
visita
y
paga
-a
veces
fortunas-
por
su
plato
de
comida.
Lo
mismo
pasa
con
los
baños,
la
otra
trastienda
importante,
que
en
su
mayoría
están
mal
equipados
y
son
muy
calurosos.
Además
de
conciencia
gastronómica,
a
muchos
-no
a
todos-
les
falta
conciencia
social,
ya
que
las
rampas
y
los
baños
para
discapacitados
brillan
por
su
ausencia.
Esto
es
mucho
más
notorio
en
Capital
que
en
la
zona
Norte
por
ejemplo,
donde
el
control
es
más
riguroso.
Otro
de
los
puntos
débiles
es
el
servicio.
Hay
muchos
jóvenes
inexpertos
dando
vueltas
que
ofrecen
un
servicio
poco
profesional.
Un
detalle
con
el
que
deberían
ponerse
al
día,
son
las
propinas
cuando
uno
paga
con
tarjeta.
En
la
mayoría
de
los
países
de
reconocida
gastronomía,
la
propina
está
incluida
en
la
tarjeta
y
eso
es
muy
cómodo
para
el
cliente.
-Cuando
su
crítica
no
es
favorable
para
un
restó,
¿sus
dueños
suelen
enojarse
con
Uds.
o en
general,
respetan
su
opinión
de
expertos?
RG:
Es
increíble
cómo
hay
lugares
que
toman
la
crítica
para
mejorar.
Hay
lugares
que
han
cambiado
sus
cartas
después
de
haber
sido
criticadas
por
tener
un
aspecto
desprolijo
y
baños
que
han
colocado
ganchos
detrás
de
sus
puertas.
No
creo
que
enojarse
sea
el
punto:
uno
va a
dar
una
crítica,
no
va a
buscarle
“el
pelo
al
huevo”.
Todo
lo
que
se
critica
está
apoyado
por
una
cámara
y la
gente
lo
ve.
Al
menos
en
mi
caso,
no
tengo
que
caminar
por
la
vereda
de
enfrente
cuando
paso
por
un
restaurante
al
cual
califiqué
con
2
estrellas.
Esto
no
se
hace
con
ánimo
destructivo
en
lo
más
mínimo,
sino
en
pos
de
una
mejor
gastronomía
y de
un
oficio
gastronómico
digno,
ahora
que
viene
creciendo
a
pasos
agigantados.
Laura
Zavoyovski.