La firma es dentro del estudio grafológico, el espacio que nos muestra lo más íntimo de la personalidad. Es para algunos autores "la autobiografía del ser ". El texto de la carta representa, en líneas generales él yo social, es decir, como el individuo se comporta con relación a la sociedad, al espacio de comunidad en el que le toca vivir. En cambio la firma muestra al mismo individuo en su situación de intimidad con los más próximos ,en su vida personal, privado. Muestra, en muchos casos una diferencia notable la escritura del texto y la firma.
Son varios los aspectos que se destacan. En primer lugar la diferencia de legibilidad y de ejecución entre ambos. Otro estudio que marca ciertas interesantes características es la ubicación de la firma en la página y con respecto a texto. La posibilidad de posarnos a la derecha, del papel, a la izquierda o al centro o la proximidad, lejanía o superposición a la carta, hacen de la firma un rico elemento de análisis, que completa, junto con el intensivo análisis grafológico por separado de ambos, un completo informe de la personalidad.
De las diferencias se obtiene una lectura de conflictos y situaciones, así como las repercusiones que se pueden originar en su desenvolvimiento en todas las áreas: intelectual, afectiva, social, profesional.
Si las diferencias entre texto y firma no existen o no son demasiado notorias, son decir que existe identidad gráfica, estamos ante una persona que muestra una actitud sincera y una capacidad de adaptación a sí mismo y al entorno.
Prof. Esther Caputo
Lic .Graciela Maccagno