LA BUSQUEDA DE LA ARMONIA
Una vez más, la ley del medio condicionará la existencia de las orquestas. Ya no es posible recurrir solamente a los ruidosos conjuntos que tocan en los camiones de publicidad. Por otra parte el sentido del lujo, y aún en la lujuria, reclaman el uso de instrumentos más nobles. Es así como el piano desarrollará la creación de una polifonía que sólo encontrará su equilibrio cuando este instrumento se reúna con otros ya en uso, para constituir un conjunto armónico.
Poco a poco, la batería descargada en el comienzo, fue adquiriendo importancia. Será ella la encargada de contrapesar los instrumentos de melodía y pronto va adquirir un desarrollo espectacular. Por su parte el piano, que había sido abandonado, reaparece en las orquestas contratadas en los bailes. Es el período máximo de la vida nocturna en Nueva Orleans. En los alrededores de Basin Street se escalonan las luces rojas de los bares, mientras en los cafetines y en las salas de juego hay necesidad de alegría, por lo tanto de música .Hasta entonces los músicos del ragtime eran simples aficionados que tocaban de oído, pero el piano no es un instrumento tan difícil de dominar como la trompeta. Los pianistas se ven obligados a aprender música y los primeros que la conocen, a quienes se llamará “profesores”, introducirán un poco de coordinación en el salvaje y diabólico arte que se desarrolla. El repertorio se forma lentamente, y cada conjunto tiene sus piezas preferidas.
El Eagle band ha heredado trozos de Buddy Bolden, en tanto que el Olimpia band entroniza otros, algunos de los cuales han sobrevivido hasta hoy: High Society, Panamà, Tiger rag, Muskat Ramble, Gettysburg, Milnrburg joys, etc. Se ha discutido mucho el valor de estas primeras orquestas y estos primeros músicos.
La primera es la de Jelly Roll Morton, titulada New Orleáns Memories, con un Blue Book imitando el de Tom Anderson, en que Charles Edwards Smith comenta con amor este periodo que el ama tanto. Jelly Roll Morton, trató de conseguir la impresión exacta de aquella època turbulenta, cuando todavía no existía el testimonio del disco.Retoma antiguos temas y trata de resucitar las emociones que experimentó en la infancia al escucharlos.
Cuando se considera la jerarquía de las personalidades es difícil establecer una comparación, aunque Jelly Roll Morton declare que King Bolden era el más extraordinario tocador de trompeta que se haya oído jamás. Por otra parte , numerosos músicos, según su capricho, hacen a menudo elecciones que parecen contrarias a la lógica que muchas veces no merecen. Los verdaderos aficionados al jazz experimentan un profundo entusiasmo por esa primitiva música sincopada que les da la sensación de sumergirse de golpe en la verdadera fuente de la misma. Muy a pesar, debemos confrontar con lo que fue la grandeza balbuceante del jazz y su ulterior desarrollo, en el que reside, quizás, su verdadero potencial. Los antiguos maestros, es cierto, conmueven hondamente con sus imperfecciones técnicas, en cambio la concepción adicional y sistemática del jazz, da la sensación de haber descuidado un poco su poder de encantamiento.
Pero a pesar de la rudeza y la ingenuidad de los primeros ejecutantes, cuanta seducción y fuerza había en ellos, aquellas toscas expresiones tienen a menudo un poderío mas intenso que arreglos. Esto demuestra que el jazz es un arte que nace del corazón. La técnica es solo un medio: lo único que cuenta es el frenesí y el trance.
Los antiguos autores han dicho sobre la elocuencia : si vis me flere dolendun es (si quieres hacerme llorar, llora tu mismo) Para conocer , primero debe estar uno convencido, o en materia de jazz “ si tu deseas llevarme al estado de trance, primero debes entrar en trance tu mismo”.
En realidad, ciertos músicos, tan talentosos como avisados, han creído poder suplir el fenómeno de la creación espontanea, que nace del corazón, por un esfuerzo sistemático de la inteligencia. Han querido reemplazar la improvisación por el orden: la improvisación colectiva da a menudo, por su propia virtud de contagio, detalles geniales. En cambio la composición de un subtítulo difícil y complicado, sólo a un creador genial como Duke Ellington le ha sido posible reemplazar la cálida sensibilidad por el frío rigor de la inteligencia.