Ernest Hemingway, uno de los más famosos escritores de la literatura norteamericana contemporánea, nació en Oak Park, Illinois, en 1899 y murió en Kechum, Idaho, en 1961. Tuvo una vida digna de sus propios personajes.
Desde su juventud sintió una adicción desmedida por el boxeo y la caza, deportes que unidos a la práctica del periodismo lo conviertieron en un trotamundos y en estudioso de la naturaleza humana. Viajó por Europa y Africa. Se alistó en 1918 como voluntario de la Cruz Roja en el frente italiano, trabajó como corresponsal en Europa y posteriormente luchó junto a los republicanos en la Guerra Civil Española.
Durante varios años, se estableció en el barrio latino de París y desde allí se dedicó a viajar por Europa como corresponsal de periódicos norteamericanos. Ya en la década de 1920, cuando publicó sus primeros libros, Hemingway dejó entrever los rasgos característicos de su estilo: oraciones simples, descripciones precisas y diálogos enigmáticos.
Pronto sus novelas lo convirtieron en el líder de la llamada -generación pérdida- y obras como La quinta columna y Por quién doblan las campanas -resultado de sus vivencias en la Guerra Civil española- lo catapultaron a la fama. En 1952 escribió su célebre novela El viejo y el mar y, dos años más tarde, fue galardonado con el premio Nobel.
Su obra se caracteriza principalmente por la sencillez en la descripción. Una escritura despojada de la que El viejo y el mar es uno de sus paradigmas. Lo que se denominó el estilo Hemingway influyó notablemente también en la prosa periodística de los grandes diarios del mundo entero.
Tras serias crisis psicológicas se suicidó en 1961.
Principales obras
Aguas primaverales
Fiesta
Adiós a las armas
Muerte en la tarde
Las verdes colinas de África
Las nieves del Kilimanjaro
Tener y no tener
Por quién doblan las campanas
Al otro lado del río y entre los árboles
El viejo y el mar
Al momento de su muerte dejó varios libros inéditos: En 1964 apareció “París era una fiesta” En 1967 se publicó “Enviado Especial”, con sus principales artículos periodísticos, y posteriormente las novelas “Islas a la deriva” “El jardín del Edén” y “Al romper el alba”
Dijo Hemingway sobre el oficio de escribir
"Para escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Díle a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro. Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come, juega tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir."
"Los escritores deberían trabajar solos. Deberían verse sólo una vez terminadas sus obras, y aun entonces, no con demasiada frecuencia. Si no, se vuelven como los escritores de Nueva York. Como lombrices de tierra dentro de una botella, tratando de nutrirse a partir del contacto entre ellos y de la botella. A veces la botella tiene forma artística, a veces económica, a veces económico-religiosa. Pero una vez que están en la botella, se quedan allí. Se sienten solos afuera de la botella. No quieren sentirse solos. Les da miedo estar solos en sus creencias..."
"A veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos."
"Un escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o impersonal."