TÚNEZ
Resumiendo la belleza de sus diversos atractivos, este país al norte de Africa y a orillas del Mar Mediterráneo, es conocido como la “Rosa del Desierto”. Su capital, la antigua ciudad de Túnez, logra una perfecta amalgama entre sus arcaicas tradiciones y los tiempos modernos. Muestra de lo primero es Medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y en donde se encuentran los mercados y palacios. El sector moderno se asemeja al de las ciudades europeas del Sur, construido en la parte oriental, fuera de las murallas y orientado al mar. Allí se encuentran los hoteles más modernos, los bancos, las tiendas de moda y la mayoría de las sedes de las diversas empresas internacionales.
Otro sitio de interés es la isla de Djerba, que cuenta no sólo con 128 kilómetros de playas, sino también con numerosos centros turísticos. Es también notable la variada vegetación de esta isla: palmeras, huertos, olivares y árboles frutales. Si lo que los visitantes desean conocer son lugares sorprendentes, nada mejor que el enorme desierto llamado Chott, cuya superficie está compuesta por una cantidad incontable de cristales que forman una gruesa capa de sal. Entre las características naturales de Túnez se destacan sus oasis, islas de verdor en medio de las arenas, pobladas por multitud de palmeras. En ellos se ha concentrado buena parte de los habitantes del desierto, quienes encuentran allí sombra, agua y tierra fértil. Hay, asimismo, oasis en lo más alto de las montañas, donde las palmeras crecen entre las rocas. La economía en ese lugar se basa en la recolección de dátiles.
La dificultad con el idioma aquí no es tan acentuada porque, más allá de que los tunecinos hablan en árabe, también están muy difundidos el francés y el inglés, sobre todo en los grandes centros turísticos.