Tigre y su gente
Sturla & Cía.: tradición en el Delta. Una empresa familiar que continúa haciendo historia.
Allá por 1947, Don Ángel Sturla tenía una panadería en el Delta del Paraná, cuando se le ocurrió agregar a ella, un servicio de lanchas colectivas llamado El León. Su hijo Hugo continuó su emprendimiento. Hoy lo hace acompañado de sus hijos: Jorge –presidente- y Fernando –vicepresidente-.
-¿Cómo fueron los comienzos de Don Angel Sturla?
Jorge (J): Todo comienza en el Delta. A mi abuelo Ángel y a su hermano José, quienes tenían una panadería, un cuñado les propuso comprar una lancha de pasajeros, El León IV.
Fernando (F): La panadería estaba ubicada en la tercera sección de islas, a 3 horas de viaje en lancha; a partir de ese negocio Ángel emprendió el servicio de lanchas colectivas.
-¿Quiénes continuaron su camino hasta nuestros días?
F: Mi padre, Hugo fue el que continuó con los servicios colectivos hasta fines de las década del `80, cuando vendió la línea colectiva y algunas unidades. A principios de los `90 Jorge se sumó a la empresa para desarrollar actividades turísticas, y a mediados de los 90, yo, Fernando Sturla.
-¿Cuáles fueron los momentos más difíciles que debieron enfrentar como empresa familiar?
J: Hemos tenido de todos los momentos que se te ocurran: buenos y malos, pero uno de los peores fue en el año 1.989 cuando se vendió el 50% de la flota. Por suerte, entre todos los malestares que tuvimos, siempre seguimos siendo una familia, con todas sus cosas.
F: Tal vez las 2 etapas más difíciles fueron: 1) el proceso de pasar de ser una línea colectiva a una empresa de servicios en un mercado que turísticamente no desarrollado, en los primeros años de la década del `90; y 2) el fin de la década y principios de 2.000, cuando el peso argentino era muy fuerte y la llegada del turismo a Argentina era muy escasa a lo que se sumó la crisis interna que hizo que Sturla&Cía. no escapase a esa realidad y sufra los golpes que la sociedad y la empresas vivieron por esos días. En esos ratos, tuvimos claro que los problemas de familia se arreglan en la familia y los problemas de trabajo se arreglan en el trabajo. La familia no es un negocio, y teniendo esto en claro, uno puede discutir y enojarse, pero nada de esto tiene por que mezclarse.
-¿En algún momento debieron recibir asesoramiento externo para manejar los asuntos de la empresa familiar?
J: Siempre los puestos directivos estuvieron manejados por un Sturla, pero eso no significa que no tengamos gente muy responsable en algunas áreas de la empresa. Asesoramiento profesional sí tenemos: de contadores, abogados y asesores externos.
F: Exacto: la dirección de la empresa es llevada a cabo por el grupo familiar, pero existen puestos decisivos que están comandados por personas que no pertenecen a la familia. No creemos que la empresa sólo crezca por nosotros; sabemos que diferentes personas con diferentes visiones y proyecciones pueden hacer a un desarrollo más amplio.
-¿Alguna vez pensaron vender y terminar con la tradición familiar?
J: La única vez que se pensó en vender fue en el año `89, y de hecho, se hizo. Después de eso, nunca más.
F: De todas maneras, uno sabe que tarde o temprano es solamente un negocio y si a alguien le puede resultar más redituable que a esta familia y hace una oferta tan interesante que uno pueda dejar de sentir a la empresa como un negocio de familia, sí pensaríamos en venderla.
Más info: www.sturlaviajes.com.ar / www.multistarlines.net