Esta
actriz
actriz y
bailarina,
mito
erótico
y
prototipo
de la
estrella
de
Hollywod.,
nació en
Nueva
York,
EE.UU.
el 17 de
octubre
de 1918.
Era hija
de una
pareja
de
bailarines
españoles
que
integraban
una
compañía
musical
que
actuaba
en los
Estados
Unidos y
países
de
alrededor,
especialmente
en
México.
En 1935
empezó a
actuar
en cine
en
filmes
de poca
importancia
con su
verdadero
nombre,
pero fue
rápidamente
descubierta
por los
ejecutivos
de
Columbia,
que
vieron
en ella
la
posibilidad
de ser
la nueva
vampiresa
del
cine.
Para
eso,
cambiaron
su
imagen.
La
responsable
fue
Maggie
Mascel,
quien le
cambió
el pelo
negro de
aspecto
latino
por el
tono
pelirrojo
que la
hizo
famosa.
Desde
entonces
miles de
mujeres,
en todas
las
épocas
imitaron
su
estilo y
trataron
de
obtener
algo de
su
brillo,
a pesara
de que
Rita no
fue
exactamente
una
mujer
feliz.
Hayworth
obtuvo
renombre
sustituyendo
a Ginger
Rogers
como
pareja
de Fred
Astaire
en
algunas
comedias.
Su
consagración
llegó
con
Sangre y
arena (Blood
and Sand,
1941),
de
Rouben
Mamoulian,
donde
hizo el
papel de
Doña
Sol, una
mujer
dominante
y diosa
sexual.
Su rol
culminante
y
generador
de
idolatría
fue el
que hizo
en Gilda
(idem,
1946),
de
Charles
Vidor,
en el
que se
sacaba
los
guantes
con una
sensualidad
admirable,
luego
infinitamente
imitada.
Su
imagen
pasó a
ser la
iconografía
del
glamour
y el
sex-appeal.
En 1942
se
divorció
de
Edward
Judson
(con
quien
estuvo
casada
desde
1936) y
contrajo
matrimonio
con
Orson
Welles
un año
más
tarde.
Con
Welles
tuvo una
hija
(Rebeca)
y se
separó
en 1948
porque,
según
ella,
era
imposible
"vivir
con un
genio".
Welles
la
dirigió
en La
dama de
Shangai
(The
Lady
From
Shangai,
1947).
Luego
Hayworth
contrajo
matrimonio
con Alí
Khan,
príncipe
heredero
del Aga
Khan,
con el
que tuvo
a la
princesa
Yasmina.
Tras su
divorcio
del
noble,
prosiguió
su serie
de
casamientos
y su
carrera,
aunque
ya sin
el
brillo
de años
anteriores.
De esta
etapa se
destaca
Mesas
separadas
(Separate
Tables,
1958),
de
Delbert
Mann, en
la que
compartió
cartel
con
Deborah
Kerr y
David
Niven.
Con los
años se
convertió
en una
actriz
discreta,
pero en
la
historia
del cine
se la
recuerda
por su
belleza
y por
encarnar
a un
estereotipo
de diva
que
luego
repitieron
Marilyn
Monroe y
Brigitte
Bardot.
Nacida
con el
nombre
de
Margarita
Carmen
Cansino,
esta
pelirroja
por
opción,
perdura
en la
historia
del cine
y de la
moda, de
la que
siempre
fue
seguidora
y a la
vez
regente.