¿Cómo
convivir
con
un
andropáusico?
La
psicóloga
y
escritora
Beatriz
Goldberg
revela
el
misterio.

-¿Cómo
surge
la
idea
de
escribir
una
especie
de
guía
para
sobrevivir
a la
convivencia
con
un
“varón
menopáusico”?
Últimamente,
notaba
en
pacientes,
amigos
y
conocidos
cierta
queja
constante
por
parte
de
las
mujeres,
alegando
que
su
marido
estaba
aburrido
o
irritable,
y
también
de
los
varones,
reclamando
que
a
sus
mujeres
las
cosas
que
les
gustaban
de
ellos,
ahora
les
molestaban.
Sentí
que
había
algo
en
esos
varones,
que
no
cuajaba
con
un
hito
determinado
como
la
ida
de
menstruación
en
la
mujer.
Había
algo
que
no
estaba
bien.
En
terapia
de
pareja,
notaba
que
aquellos
motivos
de
unión,
se
convertían
ahora
en
fuentes
de
conflicto.
-Hablemos
con
propiedad.
Antes
que
nada,
¿cómo
definís
a un
andropáusico?
Es
un
hombre
de
unos
45
años
más
o
menos,
que
primero
pasa
por
un
período
de
pre-andropausia,
como
la
pre-menopausia
en
la
mujer.
Presenta
algunos
síntomas
característicos:
mal
humor,
irritabilidad,
calores,
tendencia
a
medirse
con
tipos
más
jóvenes
en
el
trabajo
y
otros
ámbitos,
grandes
replanteos
de
vida,
necesidad
de
mostrar
su
poder
a
través
de
distintos
objetos.
Se
vuelve
consumista:
el
poder
está
para
él,
en
nuevas
adquisiciones
materiales.
Como
se
les
acaban
los
cartuchos,
andan
como
con
cierto
apuro.
Todas
las
cualidades
de
este
buen
hombre,
se
acrecientan.
Están
más
marcadas.
Y se
pone
más
aburrido,
si
es
ordenado,
más
maniático
del
orden,
si
es
intelectual,
racionaliza
todo
lo
que
le
pasa
en
pos
de
su
justificación.
Definitivamente
se
puede
llegar
a
poner
muy
filosófico
alegando
que
no
necesita
nada,
básicamente
porque
no
se
siente
capaz
de
lograr
lo
que
necesita.
Hasta
sus
fortalezas
se
tornan
debilidades.
Ante
esto,
no
tolera
frustraciones.
-¿Ellos
también
padecen
de
cierta
revolución
hormonal
o
son
sólo
caracterológicos
su
cambios?
Por
supuesto.
Se
da
una
baja
de
testosterona
muy
fuerte.
Los
espermatozoides
no
son
los
mismos.
Hay
algo
hormonal
y
hay
calores,
aunque
estén
atribuidos
a
las
mujeres.
El
hombre
lo
sufre
igual
que
la
mujer,
lo
que
pasa
es
que
no
saca
el
abanico
en
la
cola
del
banco,
sino
que
anda
con
el
aire
acondicionado
a
full
en
su
auto
u
oficina.
No
lo
hace
tan
evidente,
pero
lo
padece.
A la
hora
del
amor,
puede
tener
dificultades.
Le
cuesta
con
su
pareja,
y
piensa
que
sería
distinto
con
una
mujer
más
joven.
De
hecho,
el
Viagra
está
pensado
justamente
para
andropáusicos.
-¿Cómo
enfrentan
ellos
estos
cambios?
¿Los
saben
sobrellevar
o no
parecen
hacerse
cargo
de
los
conflictos
que
conlleva
la
etapa
de
la
vida
que
atraviesan?
Bueno,
justamente
una
de
las
metas
de
este
libro
es
ayudarlos
a
tomar
conciencia
de
que
la
andropausia
existe,
para
saberlo,
no
negarlo
y
obrar
en
consecuencia.
Y
además,
para
contribuir
a
que
haya
más
tolerancia
en
la
pareja.
Porque
ellos
no
ven
fácil
el
conflicto,
lo
atribuyen
a
sus
mujeres,
responsables
de
todo,
por
no
estar
tan
simpáticas,
con
buena
cara,
o
tolerantes
como
siempre.
Sobre
las
familias
versión
2006
-Estos
varones
se
encuentran
insertos
en
las
familias
de
hoy,
¿Qué
tiempo
y
espacio
encuentran
para
poder
al
menos
hablar
de
aquello
que
sienten?
Porque
sospecho
que
no
demasiado…
A
muchos
de
estos
varones,
lo
que
les
pasa
es
que
antes
evitaban
conflictos,
hacían
lo
que
la
esposa
iba
a
querer,
y
evidentemente
no
se
molestaban
tanto
ante
esas
cosas
que
le
disgustaban
de
su
vida,
familia,
pareja.
Ahora
surgen
otros
replanteos,
y
como
con
sus
mujeres
nunca
dialogaron
lo
que
molestaba,
hablar
de
todo
aquello,
no
presuponer
todo
y
dejar
de
“atajar
penales”,
los
desestabiliza.
-Las
familias
siglo
XXI,
con
tuyos,
míos,
nuestros,
¿Es
mejor
o
peor
que
la
de
décadas
anteriores?
En
esa
línea,
¿En
qué
mejor,
en
qué
peor?
En
general,
en
la
familia
tradicional,
hay
menos
piezas
en
el
rompecabezas.
Es
lo
ideal:
los
roles
están
muy
claros
porque
hay
definitivamente
menos
personas
involucradas.
En
la
familia
ensamblada,
se
requiere
de
vínculos
más
sólidos,
porque
hay
más
personajes
y
muchos
frentes:
el
papá
debe
comportarse
como
pareja
de
su
actual
compañera,
padre
que
comparte
con
su
hijo
menos
que
su
ex,
ex
pareja
que
cuida
el
vínculo
con
su
ex
mujer…
¡Hay
que
estar
muy
bien
armado
para
enfrentar
todo
eso!
-Familias
ensambladas
es
un
tema
recurrente
hoy
día.
¿Cuáles
serían
las
claves
para
no
claudicar
en
el
intento?
Lo
que
es
bueno
es
que
cada
uno
pueda
tener
sus
espacios
propios
con
sus
hijos,
evitar
que
los
hijos
sean
botín
de
guerra,
y no
pretender
ocupar
lugares
que
no
corresponden.
-¿Siguen
siendo
el
diálogo
en
la
pareja
y la
comunicación
en
la
familia,
asignaturas
pendientes?
Esto,
en
general,
depende
de
cada
familia.
En
algunas,
se
tapa
todo
y
luego
surgen
terribles
peleas,
aparentemente,
sin
importancia.
Otras
tratan
de
hablar
de
lo
que
les
pasa
y
hacen
replanteos
para
mejorar
y
salvar
el
vínculo.
Muchas
cosas
pueden
mejorar
en
un
circuito
de
buena
comunicación.
Poder
hablar
de
lo
molesta,
expresar
y
pedir
al
otro
lo
que
se
necesita,
definitivamente,
se
evitan
conflictos.
Laura
Zavoyovski
Más
info:
www.beatrizgoldberg.com.ar