LA SALUD DEL TRABAJADOR
Su valor económico y su importancia en el proceso productivo.
Diversas definiciones del Trabajo afirman que el mismo es: la actividad efectuada para completar una tarea o producir un bien; esfuerzo; actividad; uno de los factores de la producción. Considerando dichos conceptos se puede afirmar que: trabajo es la actividad que una persona implementa en los bienes y servicios que produce y desarrolla, incorporando tiempo con dedicación física y mental.
Sujeto a esa actividad, el trabajador puede perder salud y/o adquirir enfermedades y/o limitaciones parciales o totales; temporarias o permanentes, que afecten su físico y/o su psiquis. Todas o algunas de estas alternativas hacen peligrar la vida y la calidad de la misma al disminuir expectativas de desarrollo personal que a veces abarcan el familiar, frustrando el proyecto de vida, situación que se denomina pérdida de chance.
Es un deber constitucional del Estado, así como ético y moral de la Sociedad preservar la unicidad del ser humano en su perfecta armonía y funcionalidad. Para esto debe impedirse la omisión deliberada o negligencia de empleadores, Estado y sociedad en la responsabilidad que les compete.
Debe destacarse que el individuo en buen estado de salud, sin enfermedades previas que afecten su conformación y funcionalidad anatómica, dispone del 100% de su capacidad laboral. Esta capacidad laboral, denominada
Total Obrera, se mide independientemente de la capacitación para una actividad, solo se considera la disponibilidad de acción física para el trabajo a realizar. No se puede establecer, bajo este criterio, un sistema de compensación económica que tenga solo como objetivo el determinar el costo de la pérdida de funcionalidad del físico de los trabajadores, ni estipularse un máximo del costo de las eventualidades que por imprevisión, negligencia y/o lenidad afectaren a aquellos. Un sistema de Riesgos del Trabajo responsable y eficiente debe tener como base incuestionable el objetivo de preservar la salud del trabajador. La Seguridad e Higiene en el Trabajo constituye un costo de producción no sustituible. Por lo tanto deben aplicarse compensaciones hacia quienes sufren accidentes y enfermedades e implementarse acciones punitivas con quienes violan las normas, ocasionando la disminución de la salud del trabajador. Estas violaciones incrementarán el costo final de cada unidad de producto.
El incumplimiento de responsabilidades debería ocasionar un costo punitivo que resulte muy superior al de las medidas de seguridad necesarias, buscándose demostrar que no es posible la prevalencia de un sistema de valores económicos sobre un sistema de valores morales.
Las distintas formas de producir sin considerar el cuidado de la salud de los trabajadores, están siendo combatidas a través de normas legales propias de cada país, así como mediante recomendaciones de Organismos Internacionales. Además se buscan otros métodos tendientes a inducir el uso de estrictas normas de Seguridad e Higiene, por ejemplo aplicar restricciones a la importación de productos desde aquellos países donde no se respetan tales normas.