Lo que los médicos pueden hacer hoy por los bebés por nacer.
En la sede del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas, CEMIC del barrio porteño de Saavedra, el doctor Santiago Lippold, Director del Centro de Diagnóstico y Tratamiento Prenatal y Jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la institución, cuenta qué puede hacer hoy la Medicina para corregir, intra-útero, algunos defectos congénitos.
Los
mismos
son
una
de
las
principales
causas
de
mortalidad
neonatales:
están
presentes
en
uno
de
cada
30
recién
nacidos
vivos,
en
uno
de
cada
10
nacidos
muertos,
producen
2 de
cada
10
muertes
infantiles
y
son
motivo
de
la
mayoría
de
las
hospitalizaciones
perinatales,
según
el
Estudio
Colaborativo
Latinoamericano
de
Malformaciones
Congénitas
(ECLAMC).
Hay
algunas
anomalías
del
feto
que
pueden
tratarse,
modificarse,
curarse prenatalmente.
¿De
cuáles
estamos
hablamos?
Dentro
de
las
malformaciones,
tenemos
las
de
las
vías
urinarias,
especialmente
en
fetos
masculinos.
Son
obstrucciones
que
dañan
el
riñón.
Hay
tratamientos
que
se
pueden
hacer
para
solucionar
esa
obstrucción
y
evitar
la
continuación
de
ese
daño.
Se
hace,
fundamentalmente,
colocando
un
catéter
intravesical
de
derivación
de
la
orina
al
líquido
amniótico,
y se
evita
la
distensión
de
la
vejiga
fetal
y
con
este
procedimiento
se
evita
la
falta
de
madurez
pulmonar
por
escasez
de
líquido
amniótico
y el
daño
renal.
¿En
qué
etapas
de
la
gestación
se
actúa?
Es
importante
aclarar
que
la
indicación
de
la
cirugía
requiere
de
una
evaluación
detallada
para
cada
paciente.
En
este
caso
específico,
se
interviene
lo
más
precozmente
posible.
Cuando
ya
hay
daño
renal,
no
se
hace.
La
obstrucción
de
la
vía
urinaria
se
diagnostica
mediante
ecografía,
a
partir
de
la
semana
13
de
gestación,
que
es
cuando
el
feto
comienza
a
orinar.
De
intervenir,
se
hace
entre
las
semanas
18 a
22,
siempre
que
el
feto
sea
genéticamente
normal.
Uno
de
cada
10
bebés
es
candidato
a la
cirugía…
Sí,
eso
depende
de
la
patología
y el
momento
en
que
se
diagnostica.
Hay
casos
que
son
muy
graves
y no
hay
probabilidades.
En
general,
son
casos
intermedios
o
que
recién
se
inician.
Si
está
muy
avanzado
no
se
puede
operar,
sino
sólo
hacer
procedimientos
paliativos.
¿Qué
otras
malformaciones
se
corrigen
desde
la
panza?
La
malformación
adenomatoide
quística
de
pulmón.
En
algunos
casos,
la
minoría,
puede
llevar
a
una
insuficiencia
cardíaca
por
compresión
de
venas
y
desplazamiento
del
corazón.
Cuando
es
quística,
se
puede
colocar,
a
veces,
un
catéter
intratorácico
que
deriva
el
contenido
del
quiste
pulmonar
al
líquido
amniótico.
También
se
opera
en
casos
de
teratoma
sacrococcígeo
–tumor
que
se
forma
en
la
cola
del
bebé-
que
pone
en
serio
peligro
su
vida.
Otra
anomalía
es
la
hernia
diafragmática,
que
afecta
a
uno
de
cada
3
mil
fetos,
en
estos
casos,
lo
que
se
hace,
es
ligar
la
tráquea
por
fetoscopía
y
desbloquearla
cuando
nace
el
bebé.
En
USA
se
está
realizando
un
estudio
comparativo
para
el
tratamiento
intrauterino
del
mielomeningocele
o
espina
bífida.
En
nuestro
Centro
se
realizó
y
por
primera
vez,
fuera
de
los
Estados
Unidos,
esta
cirugía
en 2
pacientes,
que
actualmente
tienen
4 y
3
años
de
edad.
En
embarazos
gemelares,
en
los
que
uno
es
acárdico
–no
tiene
corazón-,
suele
suceder
que
el
que
está
bien,
actúa
como
bomba
del
otro,
y
termina
con
una
insuficiencia
cardíaca
que
lo
lleva
a la
muerte.
Para
esto,
lo
que
se
hacer
es
cerrar
la
circulación
del
“feto
bomba”
al
receptor,
con
lo
cual
puede
desarrollarse
normalmente.
En
embarazos
múltiples
puede
presentarse
además,
el
síndrome
de
transfusión
intergemelar
TTTS
(de
acuerdo
a
sus
siglas
en
inglés)
cuyo
tratamiento
es
también
el
bloqueo
o el
cierre,
mediante
láser,
de
la
circulación
a
nivel
de
la
placenta
de
los
vasos
sanguíneos,
que
comunican
las
circulaciones.
¿Qué
implica
para
los
médicos
el
cambio
de
concepción
de
considerar
como
paciente
además
de
la
madre,
a su
hijo
por
nacer?
Es
un
cambio,
sin
dudas.
Hoy,
al
bebé
se
lo
puede
espiar
por
la
ecografía,
y
saber
qué
cosas
están
pasando
dentro
de
la
panza.
Algunas
se
pueden
modificar
y
tratar
para
ayudarlo.
Es
de
esperar
que
en
un
futuro
cercano
se
pueda
ayudar
a
estos
bebés
con
nueva
tecnología
y
tratamiento
que
permita
agregar
corregir
otras
anomalías.